Sobre una manzana de la ciudad belga de Kortrijk, trazada originalmente con el espíritu de la Ciudad Jardín y que actualmente había perdido en gran medida sus valores, MAKER architecten apuestan por una auténtica revitalización urbana, que recupera y potencia los accesos peatonales desde el exterior de las calles al interior ajardinado, reutilizan los propios materiales de las construcciones sobre las que se actúa: ladrillo y teja en el marco de una economía circular, y proponen un desarrollo tipológico flexible para unas viviendas capaces de adaptarse a las nuevas y cambiantes configuraciones habitacionales que demanda la sociedad actual.

Fotografía: Stijn Bollaert
El texto que a continuación aparece en azul procede de una conversación en torno al proyecto, entre Ana Castillo y Lieven De Groote de MAKER architecten con Berta Blasco y José María Marzo de Tectónica.
Tectónica: ¿El encargo del proyecto proviene de un concurso?
Lieven De Groote: Efectivamente. Se trata de un tipo de concurso habitual en Bélgica, en el que se presenta un texto de motivación y una visión sobre el enfoque que se desea desarrollar en el proyecto. En otros casos, tras una primera selección se organiza una segunda fase de concurso. Sin embargo, en este caso fuimos seleccionados directamente para el encargo al finalizar la primera fase.
Vista aérea estado original.
Tectónica: ¿Os presentabais vosotros solos? Como es una obra muy particular con el tema de la recuperación de elementos, tal vez había una organización o institución involucrada.
Ana Castillo: Sí, nos presentamos solos, como estudio de arquitectura. La estrategia de recuperación de materiales surgió mucho más tarde. El concurso tuvo lugar en 2016 y, en aquel momento, nuestros principales focos de atención eran la inclusión social, la revitalización del barrio y la mejora de la seguridad. Con el paso del tiempo, el frente hacia el espacio central se había transformado en una sucesión de garajes cerrados, reduciendo la interacción entre los vecinos y la vigilancia natural del espacio.
Todos estos elementos, junto con las primeras entrevistas puerta a puerta que realizamos con los vecinos, nos permitieron detectar un progresivo aislamiento entre los habitantes. Cuando presentamos la candidatura, nuestro principal objetivo era volver a abrir las parcelas hacia el interior de la manzana. Con este gesto, que otorgaba a las viviendas una segunda fachada, buscábamos favorecer la interacción entre los vecinos y reducir la presencia del automóvil. Incluso planteábamos dar un paso más, acercándonos a un modelo de cohousing, incorporando espacios compartidos que fomentaran la convivencia y la relación entre personas de diferentes edades y perfiles.
Interior manzana: estado original. Composición fotográfica: MAKER architecten

Plano con proyección fachadas.

Fachadas exteriores estado original. Composición fotográfica: MAKER architecten
T: ¿En qué situación de uso estaban las viviendas? ¿Las viviendas estaban habitadas?
AC: Toda la manzana forma parte del plan original de finales de los años veinte, en el período de entreguerras. Todas las viviendas eran pequeñas casas unifamiliares. En la maqueta, las que aparecen en rojo eran las que seguían siendo propiedad de la compañía pública de vivienda social. El resto de las viviendas se habían ido vendiendo progresivamente a lo largo de los años.
Las viviendas originales empezaban a encontrarse en un estado muy precario. La rehabilitación requería una inversión muy importante. De hecho, la primera pregunta fue: ¿vale la pena rehabilitarlas?

Fotografía: Stijn Bollaert

Maqueta de trabajo. En rojo zonas de intervención.
LdG: Los movimientos de realojo dentro de la compañía pública de vivienda social constituyen un proceso complejo. Durante las obras de rehabilitación o de sustitución de viviendas, los inquilinos deben trasladarse a otra vivienda, en ocasiones de forma temporal. A ello se suma una larga lista de espera y una elevada demanda de vivienda social. En este contexto, uno de los principales objetivos del proyecto fue aumentar la capacidad residencial de la manzana, pasando de 18 a 31 viviendas.
T: ¿Se planteaba intervenir de una vez sobre todas esas viviendas en rojo de la maqueta o ha habido varias fases?
AC: Se trataba de un proyecto organizado en dos fases: una fase de demolición y una fase de nueva construcción. Sin embargo, cada una de estas fases se ejecutó de una sola vez, es decir, de manera global sobre todas las viviendas del conjunto.
El proceso ha sido largo porque, durante ese tiempo, la compañía pública de vivienda social ha pasado por dos fusiones, convirtiéndose en una entidad mucho más grande.
LdG: Y el tiempo transcurrido entre la fase de demolición y la de construcción nos permitió realizar ensayos y pruebas sobre los ladrillos y las tejas, con el fin de evaluar su potencial de reutilización.

Plano stuación. Planta general de la intervención planta 0. Ver PDF. Se abrieron algunos pasos entre los 'ensambles' que estaban cerrados para que el conjunto fuera más permeable y conectado con la ciudad.
T: Habéis hablado de una estrategia de densificación. ¿Cómo es esta propuesta?
AC: Partimos de que el proyecto original responde al modelo de Ciudad Jardín. Se situaba entonces en las afueras de la ciudad, y las viviendas contaban con huertos privados y un espacio verde común en la parte trasera. Con la llegada del automóvil, todos esos accesos traseros se fueron transformando en garajes, dando lugar a fachadas ciegas sin relación alguna con el espacio común interior. Esto generaba una sensación de inseguridad claramente percibida por los vecinos.
Lo que teníamos claro era la necesidad de poner fin a esa “dictadura del coche”, especialmente en un barrio que hoy en día se encuentra plenamente integrado en la ciudad y bien conectado. La única manera de hacerlo era reabrir las fachadas traseras y, a partir de ese gesto, explorar nuevas tipologías habitacionales, uno de los retos principales del proyecto, capaces de adaptarse con flexibilidad a las nuevas formas de familia y a la evolución de las estructuras familiares.
El objetivo era fomentar la interacción entre los vecinos, permitiendo incluso la coexistencia de dos unidades familiares distintas dentro de una misma vivienda, compartiendo el jardín intermedio y con un único acceso común.
En definitiva, se trataba de dos gestos principales: por un lado, la apertura de la fachada trasera para devolver vida, control e interacción al espacio posterior; y por otro, la creación de una nueva relación entre dos unidades habitacionales.

Revitalización y densificación urbana: esquema conceptual.
LdG: Se trata de dos unidades que pueden funcionar de manera independiente, pero que también pueden ser ocupadas por una misma familia. En la vivienda social predominan dos tipologías: hogares unipersonales o familias muy numerosas, que son precisamente las que más se benefician de esta flexibilidad.
La unidad más pequeña también responde a la necesidad de combatir la soledad, tan frecuente en las ciudades contemporáneas, ya que la relación con la unidad más grande se hace posible a través de los espacios compartidos, lo que favorece el contacto cotidiano entre los diferentes habitantes.
T: ¿Se alquila toda la unidad o se puede alquilar también la unidad pequeña independientemente?
LdG: Ambas opciones son posibles. Sin embargo, la normativa municipal de Kortrijk no permite asignar dos direcciones oficiales a una misma parcela. En consecuencia, puede haber dos inquilinos diferentes, pero ambos comparten la misma dirección.
Fotografía: Stijn Bollaert
T: ¿Todas las unidades en las que habéis intervenido son iguales?
AC: El proyecto original de Ciudad Jardín estaba compuesto por agrupaciones de ocho viviendas, a las que nosotros llamamos «ensambles». En los extremos, estas agrupaciones giraban perpendicularmente para formar unos hastiales que remataban el conjunto.
Al consultar los planos originales descubrimos que no todos los ensambles eran iguales: cada uno respondía a una lógica específica y contaba con una solución arquitectónica propia.

Plano original con fachada del "ensamble" formado por unidades de ocho viviendas.

Apostamos muy conscientemente por completar la manzana allí donde faltaban piezas, con la excepción deliberada del extremo más próximo a la ciudad. Las viviendas existentes en ese punto no respondían a una lógica urbanística tan acertada. Eran casas de pequeña escala, como las del resto del barrio, y, paradójicamente, era precisamente allí donde la ciudad demandaba una mayor intensidad edificatoria.
Además, estaban dispuestas perpendicularmente a la calle, impidiendo la creación del nuevo acceso que hemos abierto hacia el interior de la manzana. Ese es el recorrido natural de quienes acceden desde la ciudad al espacio central. Se trata del ámbito más público y accesible y, además, es el único punto de la manzana donde era posible aumentar la altura de la edificación sin generar sombras significativas sobre las construcciones vecinas.
Fue también en ese punto donde concentramos las plazas de aparcamiento exigidas para obtener la licencia, mediante la construcción de un aparcamiento subterráneo. Se habilitaron 18 plazas con un acceso independiente para que, si no son utilizadas por los residentes —como suele ocurrir—, puedan ponerse a disposición de otros vecinos.

Fotografía: Stijn Bollaert

Edificio apartamentos. planta 0. Ver PDF

Edificio apartamentos. Secciones. Ver PDF

Fotografía: Stijn Bollaert

Fabrica ladrillo. Llaves atado y conectores. Detalle. Ver PDF

Fotografía: Stijn Bollaert
T: ¿Cuántas viviendas integran el nuevo edificio?
LdG: Los edificios cabeceros ocupan el equivalente a ocho parcelas y albergan dieciséis viviendas. Se organizan en tres volúmenes. En colaboración con la empresa municipal de vivienda social, buscamos que la flexibilidad también se traduzca en el concepto de vivienda para toda la vida, es decir, viviendas capaces de adaptarse a las distintas etapas de la vida de sus habitantes.

Edificio apartamentos. planta 1. Ver PDF
AC: La idea es que una persona que forma parte de un barrio pueda seguir viviendo en él durante toda su vida, aunque cambien sus circunstancias. Si hoy tiene una familia con cuatro hijos y, más adelante, vive sola o en pareja, debería poder permanecer en el mismo barrio.
Por ello, uno de los planteamientos de estos edificios era ofrecer una amplia diversidad de tipologías: apartamentos de uno y dos dormitorios, viviendas dúplex y también viviendas adaptadas para personas con movilidad reducida.
Además, en la planta baja se han previsto espacios comunes. El cerramiento de estos espacios se resuelve mediante una envolvente de aluminio perforado que, pese a su ligereza visual, resulta muy transparente y establece una relación muy fluida entre el interior y el exterior.
Fotografía: Stijn Bollaert
Viviendas en hilera
LdG: Para las casas en hilera se plantean dos tipologías. Por un lado, las viviendas que dan a la calle o a un paso, con doble acceso, a las que llamamos “canguros”. Por otro lado, las viviendas situadas entre dos edificios, que no disponen de accesos laterales. En estas, se distingue una vivienda principal y, al fondo de la parcela, se deja una estructura de madera abierta, que en el futuro podría adaptarse a diferentes usos e incluso permitir la incorporación de una planta adicional.

Vivienda en hilera. Planta y sección. Ver PDF
"Los cambios demográficos, los patrones migratorios y la exclusión de poblaciones vulnerables son desafíos urbanos urgentes. Este proyecto los aborda mediante una integración urbana estratégica y una combinación de tipologías de vivienda que fomentan la inclusión y la resiliencia. El concepto de vivienda “canguro” permite configuraciones habitacionales adaptables, capaces de responder a estructuras familiares cambiantes y a la dinámica demográfica. Las infraestructuras compartidas promueven la interacción social y mitigan el aislamiento, apoyando la diversidad socioeconómica y la estabilidad comunitaria a largo plazo"... ( Memoria del Proyecto)

Fotografía: Stijn Bollaert

Cubierta detalles. Ver PDF
AC: Planteamos una reflexión sobre la flexibilidad de la propia construcción. Dejamos la estructura de madera desnuda, con la posibilidad de aislarla en el futuro. Las instalaciones ya están preparadas, de modo que este espacio podría convertirse en un taller, una habitación adicional o incluso una unidad más completa conectada con el jardín posterior.

Fotografía: MAKER architecten

Tipologia flexible: Estudio diferentes configuraciones en la vivienda en hilera.

Fotografía: MAKER architecten

AC: Desde siempre hemos mostrado sensibilidad hacia la sostenibilidad, que con el tiempo se ha ido orientando cada vez más hacia la circularidad, entendida como el máximo aprovechamiento de los materiales existentes, con un consumo mínimo de recursos y una reducción de las emisiones de CO₂.
Debido a la duración del proceso, pudimos dedicar más tiempo al estudio del proyecto y detectar que contábamos con una materia prima valiosa: muros de ladrillo de un pie y medio de espesor, con mortero de cal, disponibles in situ. A partir de ahí nos planteamos cómo dar una segunda vida a ese material.
Se lo propusimos a la empresa pública de vivienda social, que apoyó la iniciativa. Gracias a la prolongación del proceso también pudimos realizar pruebas, ya que la reutilización de materiales estaba todavía en una fase muy incipiente, especialmente a esta escala.
La empresa cerámica Wienerberger, muy presente en la región, mostró un gran interés en participar en el proceso, colaborando con nosotros para testar la viabilidad de estas soluciones.

Fotografía: MAKER architecten

Construcción circular. Ladrillo reutilizado. Ver PDF
LdG: Los ensayos con los ladrillos tenían como objetivo comprobar su viabilidad para la recuperación y reutilización. Paralelamente, realizamos también pruebas con distintas composiciones de mortero, ya que nuestro objetivo era que, al final del ciclo de vida de lo que estábamos construyendo, los materiales pudieran volver a recuperarse.
T: Eso significa utilizar morteros con base de cal.
AC: No exactamente. Eso fue más bien un hallazgo. Se realizaron varias mezclas con distintas proporciones de cemento y cal. Se comprobó que, al añadir una cierta cantidad de cemento —en torno a una proporción 50/50—, durante el proceso de demolición de los prototipos la junta se desprendía en pequeñas placas. Esto facilitaba mucho la limpieza del material, incluso más que con el mortero original de cal.

Fotografía: MAKER architecten
T: Los que recuperasteis, que era con mortero de cal de hace un siglo, ¿fue difícil desmontarlos y limpiarlos?
LdG: No fue muy complicado. Además, una de las ventajas es que antiguamente todas las viviendas se construían con el mismo tipo de ladrillo. Los muros exteriores eran de un pie y medio de espesor, mientras que los muros interiores también estaban construidos con el mismo ladrillo, aunque con otra disposición.
No había restos de otros materiales mezclados.
También detectamos que los ladrillos defectuosos —es decir, aquellos que habían sido cocidos en exceso o de forma insuficiente y que no cumplían con las prestaciones de resistencia exigidas— se habían utilizado preferentemente en el interior. Estos fueron precisamente los que obtuvieron peores resultados en los ensayos, por lo que los reutilizamos en los gaviones, maximizando así el aprovechamiento del material disponible.

Fotografía: MAKER architecten
Un taller de una empresa de inserción social nos ayudó a montar estos gaviones, como parte de una práctica de inserción laboral.
AC: Y realizaron el trabajo con tanto cuidado y dedicación que lo que esperábamos que fuera una composición irregular de piezas cerámicas acabó siendo una colocación extremadamente precisa de los ladrillos.

Composición fachada.ladrillo reutilizado. Ver PDF

Fotografía: Stijn Bollaert
T: Lo que primero choca cuando ves el edificio, sobre todo el de la esquina que es el que tiene más presencia, es la fábrica, en la que se diferencia el ladrillo empleado también por el llagueado especial, con barbas.
LdG: La cuestión era que la cantidad de ladrillos recuperados in situ no era suficiente para cubrir toda la superficie prevista. Por ello, buscamos una metodología para dar forma a la fachada que nos permitiera construir el máximo posible con los materiales recuperados y, al mismo tiempo, diferenciar un límite —cuya transición no estaba definida de antemano— entre el uso de ladrillo recuperado y la colocación de ladrillo nuevo.
Si hubiéramos dispuesto de más material recuperado, esta transición entre ambas fábricas habría sido más baja. La posición de esa línea es, por tanto, una consecuencia directa de la disponibilidad del ladrillo recuperado.
Esta transición se expresa también a través del mortero. Habitualmente, en este tipo de obra se utilizan dos morteros: uno estructural y otro estético para la junta. En nuestro caso, al optar por un único mortero —el que habíamos analizado y ensayado— decidimos diferenciar la junta en función del tipo de ladrillo.

Fotografía: Stijn Bollaert
Así, en la parte superior, realizada con ladrillo recuperado, la junta queda enrasada, mientras que en la zona de ladrillo nuevo se comprime más el mortero, generando esa “barba” que marca la diferencia entre ambas fábricas.

Fotografía: MAKER architecten
T: En la cubierta también se aprecia diferencia entre la teja nueva y la recuperada.
AC: En realidad, todas las tejas son recuperadas. Las recuperadas in situ no cubrían toda la superficie necesaria, pero la constructora, con la que hemos mantenido una colaboración muy fluida, nos indicó que en otra obra disponían de tejas del mismo tipo que podían incorporarse para completar la totalidad.
Fotografía: MAKER architecten

Fotografía: Stijn Bollaert
LdG: Finalmente, pudimos recuperar más tejas de lo que esperábamos. Inicialmente calculábamos una recuperación del 50 %, pero llegamos al 60 %. Además, en los apartamentos no hay cubiertas inclinadas y, por lo tanto, la cantidad total de tejas necesarias se redujo. La proporción de tejas “nuevas” es, por tanto, mucho menor que la de ladrillos nuevos.
Autoría: Lieven De Groote y Ana Castillo (MAKER architecten)
Localización: Kortrijk, Bélgica
Colaboradores: Ingeniero de estructuras: Mouton; Ingeniero de instalaciones: Boydens part of Sweco; Ingeniero acústico: D2S
Fotografías: Stijn Bollaert /
Promotor: SW+
Empresa constructora: Artes Depret
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Publicado: Jul 1, 2026