Estudio para un pintor abierto al cielo en Valle de Punilla, Argentina, de Esteras Perrote

Redacción .

El encargo del estudio para el artista argentino Juan José Cambre, ubicado en una zona boscosa de Valle de Punilla —un entorno de limitado suministro de materiales constructivos sofisticados—, constituye el doble impulso que define este edificio. Estos condicionantes son, a su vez, las que confieren al proyecto su carácter singular: la espacialidad se orienta hacia el cielo, abriendo los volúmenes verticales a una luz cenital neutra, mientras que los paramentos se ejecutan con un ladrillo cerámico básico que establece un diálogo material directo con la actividad plástica del artista.

Esteras Perrote, estudio de arquitectura formado por Lucía Esteras y Gonzalo Perrote, relatan cómo plantean y resuelven este espacio creativo a través de la austeridad material y la riqueza espacial.

Atelier Cambre

La altura de la montaña y la irregularidad del bosque definen la forma. El color y la trama del ladrillo realzan el carácter de la geometría. Un gran espacio en silencio, bajo la luz del sol que ingresa por las lucernas, permite, desde adentro, ver el cielo, tomar el pincel y transformar el espacio.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

La arquitectura como recinto: un espacio que reúne y posibilita bajo la luz natural. Una geometría compuesta por dos prismas rectangulares que se superponen y se entrelazan en un único ámbito capaz de transformarse en el tiempo. Una geometría pura, conformada por materiales austeros y en convivencia con el bosque.

El espacio, como una gran hoja en blanco, que, bajo la luz que ingresa por las lucernas, sea el lugar de las ideas, del pensamiento y del trabajo creativo. El artista como protagonista.

El lugar. Entre el coco y el algarrobo

El atelier de Juan José Cambre, artista argentino galardonado con el premio a la trayectoria por el Fondo Nacional de las Artes, está ubicado en el Valle de Punilla, en el pequeño poblado serrano de Los Cocos, provincia de Córdoba, Argentina, a 1.200 m.s.n.m.

Plano de situación.

El terreno se sitúa en una zona conocida como el pantano: un sector bajo del poblado, atravesado por dos cauces de agua de montaña que, aunque normalmente se encuentran secos, configuran una condición particular. La vegetación autóctona que se desarrolla en este sector del terreno resulta singular para la zona, lo que convierte al sitio en un paisaje específico dentro del contexto serrano.

Axonometría.

De izquierda a derecha, alzdo sur, oeste y este.

La inserción del programa en el sitio deviene de un reconocimiento previo del lugar, encontrando un claro en el bosque donde puedan convivir arquitectura, arte y naturaleza. Como si siempre hubiese estado allí, en ese claro, entre el coco y el algarrobo. Dos ejes fundamentales de replanteo coinciden con las aristas opuestas de este volumen rojo de ladrillo, consolidando su implantación.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

El proyecto. Entre papeles, dibujos y colores

Desarrollar un taller para un artista implica comprender los requerimientos técnicos necesarios para que su producción e ideación no se vean afectadas por aspectos compositivos del espacio, sino que puedan desarrollarse con libertad y precisión.

El espacio comienza con un plano de trabajo orientado al este, en dirección norte-sur, de 5 metros de altura. La profundidad duplica el ancho para garantizar una adecuada distancia de observación crítica. Las paredes que completan este rectángulo, de 10 metros de largo, funcionan como planos de apoyo para la producción en serie y en simultáneo.

Axonometría seccionada.

Sección longitudinal.

Sección transversal.

La idea de pintar bajo el cielo, entre muros blancos que contienen formas y colores, antecede a la decisión técnica de iluminar el espacio de manera cenital. Al tratarse de un espacio cerrado, donde las paredes asumen el rol de soporte de trabajo, la iluminación uniforme y constante desde arriba garantiza neutralidad y continuidad. Solo dos paños rectangulares verticales en los extremos de los muros largos organizan y separan los distintos espacios de trabajo y, al mismo tiempo, permiten generar ventilación cruzada norte-sur para optimizar el proceso de secado.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Como apoyo al área de producción, coexiste de manera integrada en un único ámbito la vivienda-taller: un espacio rectangular que contiene cocina, guardados y una mesa larga de trabajo, y que incorpora, en un nivel superior, un entrepiso abierto que funciona como dormitorio y balconea hacia el espacio principal en doble altura.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

La forma del espacio. Adición y sustracción

Planta baja.

Entreplanta.

Planta de cubierta.

Dos rectángulos rotan desde un punto fijo hacia el interior, con la intención de abrazar el paisaje y generar una transición natural entre interior y exterior. De la sustracción de esa superposición surge un segundo volumen que acompaña de manera tangente la forma principal.

Los servicios y los sistemas circulatorios funcionan de manera independiente en este volumen exento. Esta adición permite configurar el acceso y, en el acto de separar o unir, generar un recorrido que ofrece distintas lecturas del espacio principal. También posibilita el acceso a la terraza transitable, conectando el plano del suelo con un plano superior abierto a las vistas del Valle de Punilla y el cordón montañoso.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

La idea del espacio vivido sugiere una expresión que se construye en el transcurrir: salir para volver a entrar, bajar y subir, establecer siempre una relación distinta con el exterior. La composición de las ventanas responde a esta lógica; la ventana como arquetipo de mirar hacia afuera. Sustraer para ver: la naturaleza se enmarca en una secuencia rítmica a lo largo de todo el espacio.

Composición material. El peso de la materia y la ligereza del espacio

Autóctono y del lugar, oficios y tradición: el rancho y sus muros de adobe como arquetipo material y ambientalmente sostenible. La reflexión sobre el peso que implica construir y habitar en un entorno natural encuentra en la tierra, transformada en ladrillo, un acto de convivencia entre arquitectura y paisaje.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

El color rojo contrasta con el verde serrano y se transforma constantemente según la hora, el sol, la humedad, el agua y el paso del tiempo.

En el interior, el blanco convierte las paredes en lienzos que se van ocupando con el uso variable del color, manteniendo un espacio continuo, vivo y en permanente transformación. El piso está conformado en su totalidad por madera natural; la fragmentación entre vivienda y taller se manifiesta en el cambio de orientación de las tablas, coincidiendo con la rotación geométrica del conjunto.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Los planos de carpintería, como barandas y sistemas de circulación, se resuelven mediante estructuras metálicas de distintos tipos y secciones, tanto en su configuración como en sus terminaciones y colores.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Inteligencia Natural. Confort y sostenibilidad

El uso de recursos pasivos para habitar el espacio interior, como ventilación cruzada y muros que retienen y transmiten calor, permite que, gracias a su espesor y aislación, se logre mediar adecuadamente frente a las inclemencias climáticas.

La masa y la altura del espacio se articulan con el estudio de perforaciones y orientaciones para obtener ganancias térmicas controladas y disminuir al máximo las pérdidas de calor.

La sostenibilidad se entiende también como una decisión productiva: trabajar con materiales de producción local no solo reduce el transporte y su impacto ambiental, sino que fomenta la generación de trabajo y la continuidad de los oficios como modo de vida.

Fotografía: Javier Agustín Rojas.

Ficha técnica Atelier Cambre

Proyecto: Esteras Perrote – Oficina de Arquitectura

Autores: Lucía Esteras, Gonzalo Perrote

Ejecución: Esteras Perrote – Oficina de Arquitectura

Cliente: Juan José Cambre

Lugar: Los Cocos, Córdoba, Argentina

Fechas: año de proyecto: 2023; año de ejecución: 2024-2025

Fotografías: Javier Agustín Rojas

A la pregunta sobre la participación de empresas de construcción en la obra, Gonzalo Perrote respondía: "Con respecto a los artesanos y fabricantes locales que aportaron su saber hacer a la obra, no tienen empresa ni nombre de compañia, solo nombres de familia. Como los productores de ladrillo la Familia Asencio, o nuestro capataz de obra, Ricardo y Juan, dos referentes del ladrillo sin duda para nosotros. Nuestro carpintero y proveedor de madera, Ivan. Entre otros participantes del proyecto."


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Redacción .. Tectónica

Publicado: May 18, 2026

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