Refugio de aves y mamíferos y depósito de agua en Luxemburgo, de Amann-Cánovas-Maruri + Adelino Magalhaes

Atxu Amann/Andrés Cánovas/Nicolás Maruri, y Adelino Magalhaes

Para resolver el reto de colocar un gran depósito de agua a 50 metros del suelo en medio de un bosque protegido, los arquitectos amann-canovas-maruri y magalhaes, proponen dividir en dos su volumen para minimizar el impacto visual y, como si fuera otro árbol más, revestirlo de madera y construir nidos para servir de refugio tanto a las aves del entorno cercano como a las migratorias, haciendo que el proyecto vaya más allá de una solvente infraestructura urbana, para convertirse, en palabras de sus autores, "en un proyecto más que humano".

Fotografía: Miguel Fernández-Galiano

El texto que a continuación aparece en azul procede de una conversación en torno al proyecto, entre Andrés Cánovas y Nicolás Maruri del estudio amann-canovas-maruri, con Berta Blasco y JM. Marzo de Tectónica.

Tectónica: El proyecto es resultado de un concurso. ¿Se especificaba en las bases la necesidad de integrar la biodiversidad con la profundidad que lo habéis hecho en esta obra?

Andrés Cánovas: El concurso, como todos los concursos centroeuropeos, es en dos fases. Una primera de  admisión a través de currículum, de experiencia en temas similares. Nosotros habíamos hecho  una torre en Cartagena que no tenía nada que ver, pero creo que por eso entramos en la siguiente fase. Acabamos seleccionados cinco equipos, que pasamos a la siguiente fase en la que el concurso tien una prima por gastos. Esto no es baladí, porque de alguna manera hay  que empezar a decir en este país que, cuando un concurso es restringido, lo normal es pagar el trabajo de los arquitectos y arquitectas y no trabajar gratis. En la segunda fase, había unas bases claras. El lugar en el cual se va a desarrollar la obra es un bosque de la Red Natura 2000 y, por lo tanto, con exigencias concretas. Realmente un país como Luxemburgo es un bosque. Y entonces surge la pregunta «¿Y no lo podrían haber hecho en otro sitio?». Y la respuesta es que no, porque esta infraestructura, estos depósitos de mil metros cúbicos van a aportar agua a un barrio de nueva creación que está próximo y prima la condición pragmática de la cercanía para que el Servicio de Aguas de Luxemburgo del Gran Ducado de Luxemburgo y, obviamente, el ayuntamiento, elijan ese emplazamiento. Debido a la ubicación en este bosque protegido, el concurso exigía, específicamente, que la obra incorporara un porcentaje de sus materiales, fundamentalmente en sus materiales epiteliales, en madera.