El espacio público, su cuidado y puesta en valor, ocupa un lugar cada vez más relevante en las agendas urbanas. Su capacidad para humanizar y renaturalizar las ciudades, mitigar el efecto de isla de calor y crear entornos de encuentro intergeneracional resulta fundamental para revitalizar la vida comunitaria.
Este interés tiene un reflejo directo en el crecimiento de los proyectos presentados cada año al Premio Europeo del Espacio Público Urbano, que en 2026 ha recibido 381 propuestas de 38 países europeos.
El jurado internacional, presidido por la arquitecta Eva Prats y formado por Angelika Fitz, Monika Konrad, Inês Lobo, Bas Smets, Philip Ursprung y Lluís Ortega como secretario, ha seleccionado 25 proyectos finalistas que reflejan un compromiso claro con las soluciones basadas en la naturaleza, la reutilización de infraestructuras existentes y la accesibilidad universal.
Entre los proyectos seleccionados figuran intervenciones de distinta escala y naturaleza, que responden a diversas estrategias y sirven como guía de actuación sobre el patrimonio europeo desde el espacio público:

La reconversión de este antiguo almacén militar transforma el edificio en un espacio público inclusivo mediante un proceso abierto y participativo que fomenta la implicación vecinal y activa la revitalización urbana de Mannheim.

El proyecto reabre el mercado histórico a la ciudad e integra de nuevo sus galerías y calles interiores en la dinámica cotidiana a través de una intervención que preserva el comercio tradicional, refuerza el edificio como infraestructura pública y reactiva el centro urbano.

Este proyecto climático transforma 20.000 m² de terreno yermo en un parque público rico en biodiversidad, donde la forma nace de la naturaleza misma para generar un espacio de bienestar vecinal respetuoso con todas las formas de vida.

La regeneración de este descampado costero de 12 hectáreas transforma el lugar en un paisaje público continuo que mejora el acceso al mar y combina infraestructura climática y espacio colectivo en un parque activo todo el año que potencia la biodiversidad y la vida.

Fotografía: Judit Bou Comas.
El proyecto reconvierte un vacío urbano en un espacio no jerarquizado, en el que la indeterminación funciona como valor programático, y que renuncia a las respuestas cerradas para convertirse en un soporte flexible que se adapta a las necesidades cambiantes de la comunidad.

El jardín terapéutico situado en el complejo cultural Expocenter de Kiev es un espacio basado en la naturaleza, pensado tanto para veteranos de guerra como para la ciudadanía general, que hibrida la rehabilitación clínica y el ocio urbano con el objetivo de abrir un refugio verde que favorezca la reinserción social y la salud mental.

El proyecto transforma un antiguo puerto industrial en un paisaje público y resiliente, en el que convergen la protección climática, la vida cotidiana y la naturaleza costera para dar lugar a un nuevo nodo de encuentro ciudadano frente al mar.

La transformación de la plaza reconvierte este nudo viario en un espacio híbrido de parque y plaza, que consolida un nuevo ecosistema urbano. Al integrar la movilidad a escala urbana en un nivel inferior, prioriza la naturaleza en la superficie, funciona como refugio climático y ofrece zonas verdes accesibles para la vida vecinal.

El parque ecológico del aeropuerto de Vicenza transforma el antiguo recinto aeroportuario en un paisaje de 65 hectáreas que, a través de soluciones basadas en la naturaleza, articula la gestión del agua, la recuperación de la biodiversidad y la creación de nuevos espacios colectivos.

La transformación del antiguo recinto ferroviario convierte el espacio en una isla verde que dinamiza los barrios adyacentes y funciona como un conector biológico que integra la naturaleza urbana en el corazón del tejido existente.

Fotografía: Krzysztof Babicki.
El parque transforma el antiguo puerto fluvial en un gran espacio verde municipal destinado al deporte y al ocio. Se ha aprovechado el pasado industrial de la ribera para generar un paisaje de «cuarta naturaleza», donde la vegetación ruderal ha colonizado espontáneamente las viejas estructuras.

Fotografía: Isabelle Pateer.
Zuidpark reconvierte una antigua explanada para coches sobre los viejos muelles de Amberes en un pulmón verde metropolitano, con un diseño que equilibra la integración de la biodiversidad, la recuperación del ciclo del agua y la apertura de nuevas áreas de ocio y convivencia para el barrio.

Fotografía: Yann-Mone.
La plaza transforma de forma reversible un antiguo suelo ferroviario al este de París en un espacio público que alberga un jardín urbano modelado por las dinámicas espontáneas de la vegetación y una jardinería de mínima intervención.

Fotografías: Frederico Martinho.
El proyecto reconvierte un antiguo estacionamiento de coches en la plaza principal de Piódão. El empleo de la piedra y de sistemas constructivos autóctonos dignifica el único espacio accesible de la aldea, priorizando a los peatones y el uso colectivo.

Mediante una instalación efímera que pone en valor los recursos naturales locales, el proyecto transforma la fuente de Méthana en un baño público colectivo que facilita la apropiación del agua termal a través de una arquitectura sencilla y de proximidad que activa el espacio social.

A partir de una rotonda obsoleta, el proyecto plantea una instalación efímera de baños públicos y un refugio climático en un contexto de calor extremo, transformando totalmente el sentido de las infraestructuras viarias para convertir el espacio del automóvil en un lugar de encuentro cercano, compartido y a escala humana.

Fotografía: José Hevia.
Este proyecto de conectividad peatonal en Inca enlaza el barrio del Call con la zona comercial. Para ello, se adquirieron una casa en ruinas y un volumen fuera de ordenación que se derribaron para conseguir un nuevo pasaje urbano diseñado para el encuentro social y el descanso.

El proyecto ha transformado por completo la explanada del Ayuntamiento de París para convertirla en un bosque urbano. Se ha integrado la naturaleza en plena tierra —sobre una estructura subterránea— y se han mantenido las fuentes existentes, con el objetivo de rebajar la temperatura urbana y ofrecer un espacio verde accesible y biodiverso.

El proyecto de ambas plazas plantea una transformación sutil y verde que respeta los principios de diseño originales y mantiene abierto el espacio central como homenaje a los antiguos estanques del valle de Maalbeek, integrando la memoria hídrica en el paisaje urbano.

El proyecto de accesibilidad al Bosque del Castillo resuelve la conexión de orografía compleja de la red de movilidad inclusiva de Lisboa, enlazando el Miradouro da Graça con la Mouraria con el objetivo de incentivar el uso del transporte público y garantizar un acceso más igualitario a la ciudad.

Fotografía: A24 Hanns Joosten.
El proyecto Beach Park transforma las defensas contra inundaciones portuarias en un nuevo espacio público que, mediante un sistema de dunas, una gradería y una playa urbana, conecta el barrio de Überseestadt con los distritos vecinos y vincula adaptación climática, biodiversidad y tejido social.

El corredor, que se extiende a lo largo de 48 kilómetros y conecta cuatro municipios, aporta 22 hectáreas de espacio público lineal que lo convierten en una infraestructura paisajística clave para la regeneración ambiental, la resiliencia hídrica y la movilidad sostenible.

Fotografía: Christian Röder.
El proyecto de la plaza Winkelried preserva el principal espacio público verde del barrio de Gundeldingen, respetando su carácter histórico como testimonio patrimonial al tiempo que refuerza su papel como núcleo vecinal, situado estratégicamente cerca de la estación de tren.

Fotografías: Aris Giannoukos.
El proyecto Souvales revitaliza los torrentes efímeros de la isla de Íos mediante micro-presas de piedra seca tradicional, conectando de forma transversal la restauración ecológica, la preservación del patrimonio y la implicación activa de la comunidad y los técnicos municipales.

Fotografía: Walter Herfst.
El proyecto de restauración del río Mark revitaliza el curso de agua a su paso por el centro de la ciudad. Para ello, se han sustituido los antiguos canales duros por muelles renaturalizados, nuevos puentes y un sistema de espacios públicos accesibles orientados a restablecer el vínculo urbano con el entorno fluvial.
En septiembre se darán a conocer los 5 proyectos finalistas que presentarán su trabajo en el CCCB en octubre. El 15 de octubre se anunciará el proyecto ganador en una ceremonia de celebración del Espacio Público organizada en el propio CCCB.
El Premio Europeo del Espacio Público Urbano es una iniciativa del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) que cuenta con una red institucional en toda Europa para garantizar el reconocimiento de las intervenciones destacadas en cada edición. Las instituciones que conforman el Consejo Asesor son: Arc en Rêve, Burdeos, Francia / Architekturzentrum Wien – AzW, Viena, Austria / ArkDes, Estocolmo, Suecia / La Cité de l’Architecture et du Patrimoine, París, Francia / KANAL Architecture, Bruselas, Bélgica / Deutsches Architekturmuseum – DAM, Frankfurt, Alemania / Eesti Arhitektuurimuuseum, Tallin, Estonia / Kortárs Építészeti Központ – Kék, Budapest, Hungría / Muzej za Arhitekturo in Oblikovanje – MAO, Liubliana, Eslovenia / The Architecture Foundation – AF, Londres, Reino Unido.
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Publicado: Jul 28, 2026