Cuchillerías Blanco de Óscar Miguel Ares: restaurar las capas de un local histórico en Valladolid

Redacción .

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En el número 20 de la calle Santiago, una de las localizaciones más céntricas de Valladolid, la intervención sobre la antigua tienda de Cuchillerías Blanco recupera un interior de dimensiones reducidas y una historia estratificada. La restauración combina la recuperación artesanal de muebles, vidrios, mármoles y cerrajería con la integración discreta de las instalaciones contemporáneas. En lugar de ocultar las huellas del edificio, el proyecto mantiene visibles sus capas: un muro de tapial, fábricas de ladrillo, rastros de usos anteriores y una fachada que conecta Valladolid con Viena. En esta conversación, Óscar Miguel Ares explica el origen del local, las decisiones constructivas y el proceso de restauración que lo prepara para funcionar como joyería.



Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Tectónica: ¿Cómo llegas a la rehabilitación de esta tienda, que es un poco una joya abandonada en el centro de Valladolid?

Óscar Miguel Ares: El proyecto nos llega a través de la familia que tenía el local y no sabía muy bien cómo sacarlo adelante. Tampoco parecía tener plena conciencia de lo que conservaba.

Está en la calle Santiago 20, en pleno centro de Valladolid; es difícil encontrar una ubicación más principal. Es un local muy pequeño, de unos 40 metros cuadrados, pero tiene una presencia urbana y una historia muy significativas.

El diseño de la tienda se encargó al arquitecto asturiano Ramón Pérez Lozana (1889-1954) que, cuando era joven, viajó a Viena en busca de referencias. Le gustaba mucho el Art Déco y también en Valladolid realizó otras obras con esta estética, como el cine Roxy. En Viena encuentra la tienda de Adolf Loos, realizada en torno a 1910, que le sirve de inspiración al encargo de Valladolid, que se se produjo en 1934, año en que están firmado los planos. De Viena se trae la tienda dibujada, que luego reproduce prácticamente igual en Valladolid. Es como si se hubiera trasladado un Loos a Valladolid. Es una especie de traslación temporal: una arquitectura que toma una imagen de otro lugar y de otro momento y la incorpora a la ciudad. Dentro ya es otra cosa. No tiene nada que ver con el decó. Utiliza los oficios locales, y, por ejemplo, los carpinteros realizan unos muebles preciosos. 

Adolf Loos. Sastrería Knize, Viena 1909-1913 (fotografía licencia licencia CC BY-SA 3.0_Gryffindor_)

El local antes de la intervención. Fotografía: Óscar Miguel Ares.

T: ¿Originariamente, la tienda a qué se dedicaba?

Óscar Miguel Ares: En principio, el establecimiento era una sastrería. El mismo uso que la tienda de modas de Viena.

Sucesión de filtros

T: Sin embargo, la organización interna, con las mamparas parece responder más a una joyería o un banco, con zona de seguridad y con un pavimento resistente para acceso público.

Óscar Miguel Ares: Con el tiempo, el local pasó a Cuchillerías Blanco. La cuchillería introdujo también su taller, y para eso construyó una mampara que separaba el espacio público del área de trabajo. La organización interior se entiende como una sucesión de filtros.

Alzados y secciones.

Plantas.

El primer filtro es la propia fachada, que funciona casi como una mampara. El segundo es la partición que separa la zona pública de la zona de trabajo. El tercero es el altillo. Lo que nos interesaba era que los laterales fueran suficientemente neutros, blancos, para que se pudiera leer esa secuencia de tres filtros.

En la fachada se recuperó el 100% de las placas de mármol, que se pulieron y sellaron mediante una técnica tradicional a la cera, para luego coserlas con extremo cuidado mediante varilla de acero y resina. Finalmente se dio un tratamiento antigrafiti para proteger la fachada. Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Los vidrios de la mampara se sustituyeron y hubo que fabricar una réplica de vidrio impreso color ámbar. Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Por eso el blanco —o, si se quiere, el no color— tiene un papel importante. Neutraliza los laterales y permite que la atención se concentre en la sucesión de mamparas, en los muebles y en los elementos que forman la profundidad del local.

T: La intervención parece apoyarse en una restauración muy minuciosa. ¿Qué trabajos han sido necesarios para recuperar los elementos existentes?

Óscar Miguel Ares: La restauración ha sido muy intensa. La mayor parte de los muebles se ha reconstruido con ebanistas. Sobre los muebles se ha colocado una placa de zinc igual que la original, recuperando su presencia sin renunciar a rehacer las partes que ya no se podían conservar.

También tuvimos problemas de transpiración de los muros y de humedad. Fue necesario aplicar distintos productos para abordar esas patologías. En la mampara intervinieron carpinteros excepcionales: se restauró parte de la estructura y fue necesario desmontar los vidrios.

Estado previo.

Estado previo. El local presentaba un importante deterioro a causa de las filtaciones y condensaciones por humedad, que Humetek trató con dos métodos sucesivos: 1.Inyecciones químicas acuoreactivas a presión, a través de perforaciones de 14 mm de diámetro a lo largo del muro a tratar cada 10 cm, para generar una barrera impermeable continua. 2. 'Cuvelage': revestimiento Epoxy a cuatro capas en zonas por debajo de rasante.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Los vidrios originales, que eran de principios del siglo XX, se deshacían al intentar retirarlos. Hubo que reproducir los vidrios exactamente igual que los originales. Esa reproducción fue necesaria porque no se podían desmontar y volver a colocar sin que se perdieran.

Intervinieron también marmolistas y cerrajeros. El cierre es original y penetra en la fachada. Hubo que encontrar un cerrajero dispuesto a desmontar el mármol, limpiarlo, trasladarlo, restaurarlo por completo y volver a colocarlo, porque la subestructura de madera que sostenía los mármoles estaba deteriorada y se habían perdido las fijaciones, unas borlas de color dorado con las que se ataban los mármoles a esa subestructura.

Cada elemento supuso un problema diferente. No se trataba simplemente de limpiar una tienda: había que recuperar piezas, reproducir otras, tratar las humedades y volver a montar el conjunto… y adaptarlo al siglo XXI.

Un palimpsesto testigo de un fragmento de historia arquitectónica

T: En los laterales blancos, que como has comentado tienen mucha intención, se percibe la materia que hay debajo. No es una superficie completamente lisa o indiferente. ¿Por qué se decidió dejar visibles esas huellas?

Óscar Miguel Ares: El local está dentro de un edificio BIC. En el lado izquierdo hay un muro de tapial que podría corresponder al antiguo cerramiento o a uno de los muros del convento que hubo allí. No se ha realizado un estudio histórico a fondo que permita afirmarlo con total seguridad, pero probablemente sea un elemento de los siglos XV o XVI. En el lado derecho hay una fábrica de ladrillo más propia del siglo XIX.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

En las paredes, primero se utilizó un fijador especial para luego aplicar pintura plástica blanca con un poco de poro para que transpiren paramentos y techos. Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

La intervención se entiende como una especie de palimpsesto: muchas cosas superpuestas a la vez. La fachada es, en cierto modo, fachadismo. Hay una epidermis que imita un estilo, como sucedía en determinados episodios del racionalismo. En España, salvo en contadas ocasiones, el racionalismo no llega a existir plenamente: lo que existe es esa epidermis. En este contexto aparece la conocida frase de Gutiérrez Soto sobre qué es lo que se llevaba en Madrid cuando regresó de la guerra. La idea es que, en muchas ocasiones, no se trasladaba el sistema arquitectónico completo, sino una imagen o una piel.

Aquí, además, ya existía un lugar anterior. El local está dentro de lo que fue el convento de las Francesas. A la izquierda permanece ese muro de tapial, probablemente antiguo, y a la derecha aparecen fábricas posteriores. También encontramos una columna —aparentemente de fundición— cuya función no conocemos.

El espacio ha ido quedando fragmentado por descartes y transformaciones sucesivas. Al final, todo eso produce un local residual, muy pequeño, de unos 40 metros cuadrados, pero en esos muros está contenida una parte de la historia de Valladolid. La intervención no pretende borrar esa acumulación para obtener un espacio completamente neutro.

Retiramos lo que lo cubría —había arpillera y papel— y decidimos dejar visibles las heridas del propio edificio. Queríamos que se pudieran ver, de modo que un observador atento entendiera que está en un espacio con historia. No se trata de ocultar los rastros, sino de mostrar el carácter que el edificio ha ido adquiriendo.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

T: ¿Qué elementos del suelo se han conservado y cuáles se han incorporado con la intervención?

Óscar Miguel Ares: Incorporamos una losa de mármol en el suelo y la relacionamos con el peldaño, que también es de mármol. Esos elementos no existían antes. Lo único que se conservaba del pavimento hidráulico era el suelo de la entrada y un tramo. Las fotografías muestran que allí estaba el mostrador destinado al público. Por eso se decidió mantener el suelo hidráulico únicamente en la zona pública que podía documentarse, en lugar de extenderlo sin una base suficiente.

Recuperar la atmósfera déco

Tectónica: ¿Cómo se construye la atmósfera interior y cómo se relaciona con la referencia déco si no existe documentación completa del estado original?

Óscar Miguel Ares: Queríamos recrear una atmósfera que volviera a la intención déco del arquitecto. No tenemos documentación de cómo era originalmente el interior y tampoco sabemos con exactitud cómo fue la tienda de Cuchillerías Blanco en cada momento. Por eso no se trata de reconstruir literalmente una imagen que no conocemos.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

El trabajo de metalistería no sólo restauró elementos previos, como la verja de cierre original, o restituyó elementos perdidos, como el remate de zinc de la enimera, sino que llevó a cabo nuevos elementos diseñados por el estudio: las luminarias y el soporte del altillo de tubo de acero pintadas en taller con un efecto cobrizo logrado con una mezcla 50 % de color cobre y oro. 

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Las lámparas y el resto de los elementos de iluminación buscan crear una temporalidad, una atmósfera asociada a aquel momento. Se trata de intentar que el local vuelva a tener esa condición, sin afirmar que estamos reproduciendo de manera exacta una instalación original que no está documentada.

T: En la tienda aparece un soporte muy curioso formada por varias barras. ¿Es original o es una nueva decisión de proyecto?

Óscar Miguel Ares: En ese lugar había un pie derecho de madera que entorpecía el espacio. Lo sustituimos por una pieza que diseñamos nosotros. Cumple la función de pilar, pero es un pilar ligero porque no tiene que soportar una carga excesiva.

El pavimento interior consiste en un microcemento conformado por dos capas de base, dos capas intermedias pigmentadas y lijadas y dos capas de acabado de poliuretano alifatico bi-componente base agua. Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

La pieza funciona como una pequeña cercha vertical y sostiene en su cabeza la estructura del altillo. De ese modo se mantiene el apoyo necesario y se libera un poco el espacio.

Los zócalos como infraestructura contemporánea

T: ¿Cómo habéis incorporado las instalaciones actuales? No ha debido ser fácil intentar crear esa atmósfera decó en tan poco espacio con las exigencias actuales de confort, ventilación y demás.

Óscar Miguel Ares: Exacto. La restauración debía adaptar el local al confort del siglo XXI sin hacer visibles las instalaciones contemporáneas. Los zócalos que recorren el local son, en realidad, zócalos técnicos. No es solamente un elemento de protección de los lienzos interiores frente a los golpes de la gente, también es un recurso para conectar las instalaciones que necesita el local, desde la electricidad hasta la climatización. De ese modo se evita dejar los tubos vistos en un espacio en el que no queríamos introducir conducciones visibles.

T: En los zócalos aparecen rejillas, ¿son de impulsión y retorno? 

Óscar Miguel Ares: Es impulsión nada más. No hay volumen suficiente para un sistema de recuperación de aire; no estamos hablando de recuperación de aire porque el local no tiene capacidad suficiente y se exime en el Código Técnico. Tenemos una bomba de calor y el sistema funciona con un circuito de tuberías con gas refrigerante que llega a las unidades interiores, ocultas tras el zócalo de madera, y nos permite dar las calorías o las frigorías necesarias para mantener el local con el confort adecuado.

El nuevo zócalo está realizado en tablero contrachapado de pino en acabado tinte blanco. En el frente del zócalo, se hace un ranurado horizontal en el tablero de madera para formar la rejilla de impulsión, en tanto que para rejilla de toma de aire el ranurado se hace sobre la tapa superior como parte del sistema de climatización oculto de Tekno Point, diseñado específicamente para edificios históricos sin posibilidad de instalación en exterior, realizando el intercambio de calor mediante agua corriente. Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso.

"En un viaje imaginario hasta la Viena de Loos, y con el permiso de Lozana [Ramón Pérez Lozana], la artesanía de los oficios que han intervenido nos ha permitido recuperar sus muebles, mamparas y acristalamientos originales, entendiendo que debíamos reforzar la atmósfera espacial perdida por desafortunadas intervenciones mediante pequeñas, pero concentradas, operaciones capaces de adaptar el local a las exigencias actuales de confort.

Un viaje a través de la arquitectura, paseando entre maestro y discípulo, recuperando la memoria del local, que en definitiva es la de la ciudadanía que lo contempla." (De la memoria del arquitecto).

Ficha técnica Rehabilitación tienda Cuchillerías Blanco

Autor y dirección de obra: Óscar Miguel Ares Álvarez

Colaboradores: Barbará Arranz González, Eduardo Rodríguez Gallego, Judit Sigüenza González, María Méndez Miguel, Luis del Hoyo Gómez-Pallete y Patricia Romero

Promotor: Privado

Contrata: ARCA grupo Carranza S.L.

Localización: C/ Santiago nº20, Valladolid

Fechas: 2024 (proyecto) - 2025-2026 (obra)

Fotografías: Gabriel Gallegos Alonso

Empresas destacadas:

Humetek Ibérica Humedades S.L., tratamiento de humedades

Decorema Pintura y Decoración, Pintura y tratamiento de paramentos verticales y elementos de madera

Referencias Rehabilitación tienda Cuchillerías Blanco


Editado por:

Redacción .. Tectónica

Publicado: Oct 15, 2026

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